« Gordito relleno de pan y jamón | Main | Los irremediables caminos de Dios »

Julio 11, 2005

Carta cartulina

Las tardes de verano, a las ocho, yo salía de mi casa y recorría la calle Júpiter hasta llegar la Perpendicular y luego giraba a la izquierda por Fuente el Sol hasta el final, donde apenas había ya casas. Allí esperaba en su portal a Roberto, que bajaba las escaleras de dos en dos, corriendo. Víctor solía tardar, y a Juan y a Teo nos les encontrábamos en la plaza. A lo mejor luego se juntaban Ferny, y Gobi, y César. No parábamos en toda la tarde de lanzarnos contestaciones, reírnos unos de los otros, e intentar quedar todos por encima del resto. Cómiamos pipas sentados en bancos de madera, dejando caer las cáscaras al suelo. Jugábamos a aleman en las porterías del Gonzalo de Córdoba. Comprábamos flashes de lima y limón. Pensábamos en el campamento. Veíamos en las terrazas a las parejas tomar cañas. Comprábamos gusanitos y hablábamos de los planes a uno, dos, tres días vista. Se había de noche y volvíamos cada uno a nuestra casa después de haber estado tres horas sin parar de hablar.

Como broma está de puta madre, pero hagan el favor de devolverme mi adolescencia, que esto de ser adulto como que cansa.


El Abuelo Cascarrabias ha comido hoy humus y tosta de queso brie con anchoa.
El Abuelo Cascarrabias sueña con volver a ver su barrio en verano.
El Abuelo Cascarrabias escucha Y como hemos cambiado de Presuntos implicados.
El Abuelo Cascarrabias ha visitado hoy por primera vez Hijos de Eva.

Posted by El Abuelo Cascarrabias at Julio 11, 2005 10:15 PM

Comments

Joer como han cambiado tus hábitos alimenticios, de gusanitos y flashes a humus y tosta de queso brie con anchoa...

P.D: y te aguantas que ya eres un abuelo (tomaaaaa) :P

Posted by: LaRanaBudWeisEr at Julio 12, 2005 08:38 AM

La adolescencia es una ficción provocada por el exceso de hormonas en la sangre. Me encanta ser adulto por lo que tiene de volver a ser como cuando niño.

Posted by: Ismael at Julio 12, 2005 12:52 PM

ji, lo de sentarse en el pollete del banco y comer pipas lo he hecho hasta hoy y eso que soy una mosquita, claro que si encima era domingo y tu madre te odiaba tanto como para vestirte con cosas que picaban era mucho peor. Sobre todo porque debajo del banco siempre había un charquito de agua ( el mismo que el de los columpuios) y encima te decían ( no te vayas a manchar ¿eh?
en fin que prefiero comerme burman flash de fresa ahora. un besito maduro abuelete. muazzzzz

Posted by: la mosquita at Julio 12, 2005 05:29 PM

Esto de ser adulto, como que cansa y jode. Pero lo que yo echo de menos son mi infancia y mi preadolescencia. Mi adolescencia, no tanto, en cuanto se apoderan de tí las hormonas la has cagado.

Posted by: coco at Julio 12, 2005 11:08 PM

¿Y las ganas que había de crecer?. Parecía que nos lo perdíamos todo y ahora me pregunto: ¿que me perdía el qué?.

Posted by: MALAPUTA at Julio 13, 2005 03:35 AM