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Julio 31, 2007
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El paraíso. La panacea. El summum. La leche. El copón. La biblioteca pública de mi barrio tiene una especie de oferta de verano. Te puedes llevar todas las novelas que quieras hasta el diez de septiembre. Así que ayer, ni corto ni perezoso, volví por Vía Laietana cargado con Diario de una ninfómana de Valérie Tasso, El hijo del sueño de Valerio Manfredi, Cuentos del libro de la noche de José María Merino, Velocidad personal de Rebecca Miller, La fortaleza digital de Dan Brown (¿qué cojones hace ésto en una biblioteca?) y Mensaka de José Ángel Mañas.
Qué vacaciones me esperan.
El Abuelo Cascarrabias no ha comido nada hoy aún.
El Abuelo Cascarrabias sueña con que vuelvan a ser las doce y cuarto de anoche.
El Abuelo Cascarrabias escucha Go places de The new pornographers.
Posted by El Abuelo Cascarrabias at Julio 31, 2007 08:53 AM
Comments
Así me gusta, que suplas mi ausencia con literatura y Dan Brown.
Posted by: Paranoid at Julio 31, 2007 11:27 AM
Seis libros en cuarenta días...Mi promedio es bueno, pero no, no le alcanzo.
Posted by: Casio at Julio 31, 2007 01:28 PM
Mmmm, qué envidia... Con bibliotecas así no sé cómo hay gente que se va a la playa a pasarlas canutas y pillar la salmonela en los chiringuitos.
Otros nos reincorporamos mañana... (snif)
Posted by: El Escritor en el Tejado at Agosto 1, 2007 12:27 AM
El hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces con Dan Brown.
Posted by: Mostaza de Canela at Agosto 1, 2007 08:54 PM
Mi duda no es qué hace Dan Brown en una biblioteca sino... ¿¿qué coño haces cogiéndolo prestado??
Posted by: Guillermo at Agosto 2, 2007 12:35 PM