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Octubre 06, 2005
Manos a la obra
Benditos los obreros que se han puesto a picar al lado de mi oficina toda la mañana, benditos ellos, porque, con todo lo que me estoy cagando en todos sus familiares cercanos, segurito que es suyo entero el reino de los cielos.
He dicho.
El Abuelo Cascarrabias ha comido hoy unas cuantas galletas.
El Abuelo Cascarrabias sueña con que llegue el fin de semana.
El Abuelo Cascarrabias escucha Eye in the sky de Alan Parson's proyect.
Posted by El Abuelo Cascarrabias at Octubre 6, 2005 03:17 PM
Comments
Abuelito peor es si esto pasa en casa...
(vecinos del 5º, acabad ya de una puta vez las obras...).
Posted by: KiM at Octubre 6, 2005 04:29 PM
¡Que cruel! Seguro que amenizan el repiqueteo con sonoras canciones de moda y exabruptos raciales.
En fin... ¡desagradecidos!
Posted by: Mnemosine at Octubre 6, 2005 08:22 PM
Estás hecho un cascarrabias, Abuelo...
Posted by: Ultrasónica at Octubre 6, 2005 08:50 PM
pobrecillos con lo que trabajan y los piropos que echan...
Posted by: cocholate at Octubre 6, 2005 09:36 PM
je... no aguantan nada, una pequeña obra junto a la oficiana
Nosotros vivimos en una gran e interminable obra. Tenemos en la oficina, junto a casa, en el metro, en la compra, en el parque donde paseamos, en todas las calles por las que puede (o podía) pasr un coche...
Posted by: pnac at Octubre 6, 2005 10:05 PM
Claro, lo que ocurre es que hay que verle la parte buena. Por ejemplo, las puertas de las casas que están en obras siempre están abiertas, y así es posible distraer deuvedés, monitores teefetés y otras golosinas de aqueste nuestro mundo capitalista, rediós.
Disfruta la obra ajena, pues de ellos es el reino de los suelos.
Posted by: trapo at Octubre 7, 2005 06:51 PM