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Marzo 18, 2005

Jornada continua

Un chico con camisa de marca y americana de pana. Impecable. Compañera morena de eternos tirabuzones y mirada intensa. Sonrisa amplia. Se lee el contrato de pe a pa. Hace alguna pregunta sobre los periodos de prueba y el cese voluntario. He hecho otro reconocimiento médico para el trabajo y otro para la hipoteca. Le haré si no tengo remedio. Ya sabes que el horario es de sábado y domingo, de seis de la mañana a seis de la tarde. Trabaja de lunes a viernes en un sitio, y el fin de semana en otro. Y ella espera en la recepción a que él termine el curso de prevención de riesgos laborales. Coge el maletín, me da la mano y se marchan. Juntos. Le deseo suerte para mañana, y él se rie, y pienso en qué dura es la vida a veces, qué duro es conseguir ser feliz, cuánto esfuerzo supone comprar una casa y dormir acompañado casi todos los días por la persona que quieres. Ahora se irán al cine. Ambos con su carrera a cuestas. Mañana ella a las cinco de la mañana seguirá dormida, mientras él, como en la canción de Los piratas, se marcha sin hacer mucho ruido. A hacer piezas de plástico para el frontal del peugeot 406. Y el lunes a otra empresa a pasarse la mañana entera.

A lo mejor algún día hacen fiesta.


El Abuelo Cascarrabias ha comido hoy una bolsa entera de conguitos.
El Abuelo Cascarrabias sueña con que un día Ultrasónica y él vivan juntos.
El Abuelo Cascarrabias escucha Turnedó de Ivan Ferreiro.

Posted by El Abuelo Cascarrabias at Marzo 18, 2005 06:10 PM

Comments

qué difícil pensar en el futuro... qué difícil hacerse mayor... Si mi padre estaba casado a mi edad y yo con veintitrés me siento tan poca cosa.
Definitivamente, yo de mayor quiero ser pequeña.

Posted by: po at Marzo 19, 2005 10:31 AM

Haber acertado la quiniela. Estos jóvenes ¡que lo quieren todo!

Posted by: Manolo Cifuentes at Marzo 21, 2005 01:36 PM

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