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Febrero 08, 2005
Fernando Luppi
La cajera del DIA. Y Belén, la del Caprabo, que los cincuenta ya no les cumple. El kiosko con publicidad de la Vanguardia, que abre a las siete en punto, para que compremos el periódico calentito, como el pan recién hecho. El semáforo, la tienda del todo a cero sesenta. La caixa catalunya donde saco dinero habitualmente. La chica del pelo extremadamente largo -le hace cosquillas en el culo- que siempre se monta en el último vagón del cercanías. La señora que habla a través de los altavoces, el tren con destino Manresa circula con una demora de quince minutos. El griego del pañuelo amarillo en la cabeza que lee comics. La que se vaja en Montcada con la bicicleta plegable. La parada del autobús en que espero. La silla desde la que escribo cuando bajo al ciber, con su dueño empedernido fumador y disfrazado de tipo enfadado. El parque. El mosso. La panadería.
Ya empieza a haber lugares y personas comunes. Qué cosas.
El Abuelo Cascarrabias no ha comido nada aún.
El Abuelo Cascarrabias sueña con no tener que trabajar mañana.
El Abuelo Cascarrabias escucha El bufón de La sonrisa de Julia.
Posted by El Abuelo Cascarrabias at Febrero 8, 2005 12:24 PM