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Noviembre 25, 2004

Sigmund Freud y el Abuelo

Yo soy muy escéptico, sobre todo con aquellas cosas a las cuales no les puedo encontrar, por mi mismo, una explicación aparente. En este saco del escepticismo entran la religión, la aeronáutica, la teoría del nacimiento de los planetas, las alineaciones de García Remón, y la interpretación de los sueños.

Pero dados los últimos acontecimientos que han ocurrido en mis noches nocturnas, y lo que durante ellas he soñado -levantándome más de un día con dolor de cabeza-, la última de esta lista de escepticismos está asomando la cabeza fuera del saco y amenaza con salir entera.

Matar a una expareja clavándole una espada en el estómago y otro en la boca mientras le digo suavecito que se calle; los nervios y el desconcierto de mi primer día de trabajo en un estudio de diseño camuflado de taller chino, en un garaje; o no acordarme de cómo se pone una corbata para una reunión con un cliente, son sueños bastante sorprendentes a los cuales ahora mismo, si que les podría yo encontrar explicación.

Y no miento si digo que me da un poco de miedo.
Esta tarde me compro un libro de esos de interpretación de sueños. Palabrita.

Y lo siento por mi expareja...


El Abuelo Cascarrabias no ha comido nada aún.
El Abuelo Cascarrabias sueña con que llegue el lunes de la semana próxima.
El Abuelo Cascarrabias escucha Sweet Dreams (Are Made of This) de Eurythmics.

Posted by El Abuelo Cascarrabias at Noviembre 25, 2004 11:09 AM