Noviembre 19, 2004
¿Porqué tan deprisa?
Te tenía justo enfrente y, sin atreverme a mirarte demasiado, no paraba de pensar. No sabía si decirte que tampoco tenías tan mala cara o dejarlo para otro día. Deseaba contarte que no sabía jugar muy bien al mus, pero que cualquier día sería tu pareja en el bar. Me preguntaba porqué fuiste tan bueno y de dónde sacabas tanta paciencia, tanta ‘santa’ paciencia. Recordaba aquellas partidas a la ‘brisca’. Nos sacabas los duros (si, entonces eran duros) pero al final siempre los repartías. Quería darte las gracias por los ‘marrones’que me solucionaste en la piscina, por las veces que me arreglaste la bicicleta, por tus inventos que siempre nos hacían la vida un poco más fácil, por tus quinientas pesetas de los domingos...
Después de tantas reflexiones, me callé. ¿Para qué?, me dije a mi mismo, si ya no podías oírme.
No se que puedo dedicarte, aún no me ha dado tiempo a hacer muchas cosas. Te ofrezco mi primer trabajo (no nos engañemos, todo fue gracias a ti), o mi primer reportaje, o mis primeras lágrimas verdaderas, las mismas que aún no han cesado de fluir... Te ofrezco mi recuerdo y te confieso algo que nunca acerté a decirte: Te aprecio, te quiero.
Paranoid escucha Fable Of The Brown Ape, de Nick Cave.
Paranoid piensa que no, que alguien se ha equivocado, que a ti no te tocaba.
Paranoid se va a la cama pensando que no se volverá a cruzar contigo por la calle.
Posted by El Abuelo Cascarrabias at Noviembre 19, 2004 02:50 PM
Comments
Qué bonito, me ha emocionado...
Posted by: Palo at Noviembre 19, 2004 02:57 PM
Ya lo siento, nen...
Posted by: El Abuelo Cascarrabias at Noviembre 19, 2004 03:49 PM
Un abrazo Paranoid, un abrazo fuerte.
Posted by: Audrey at Noviembre 19, 2004 11:22 PM