« Marruecos | Main | Con el frío »
Noviembre 18, 2004
Marruecos (II)
Una de dos, o Marruecos ríe picarón, inundada de niños que corretean, o Marruecos llora viendo -o dejando, mejor dicho, la vida pasar.
¿Cómo emplear el tiempo cuando no hay nada que hacer? ¿Cómo pasar las horas si no hay expectativas? ¿Cómo plantearse el futuro ante un puesto de chirimollas? ¿Qué hay que hacer?
Tengo la impresión de que Marruecos es un clissé de tiempo pasado, estancado en un protectorado que nunca ha dejado de existir.
Falsos guías, puestos de fruta, suciedad y basura acodada en todas las calles.
Me han escondido los aromas, o no les he sabido buscar.
Y como contrapunto, una ciudad nueva que devora un pasado extraño: McDonalds, música internacional, ropa de stradivarius y tonos polifónicos en móviles de última generación.
Todos tenemos nuestro precio, ya lo decía Ricardo Darín: Aquí en Marruecos están escorando las costumbres, porque parece que estorban.
Ultrasónica ronca. Y es fea.
Escrito en Fez, tal que un 9 de Agosto de 2004.
El Abuelo Cascarrabias no ha comido nada aún.
El Abuelo Cascarrabias sueña con una factura de móvil pequeñita, y un buen piso en el Eixample.
El Abuelo Cascarrabias escucha Rock the Casbah de Rachid Taha.
Posted by El Abuelo Cascarrabias at Noviembre 18, 2004 10:54 AM